La lluvia de estrellas no se observa desde la ciudad, por lo que se recomienda acudir a un lugar alto, poco afectado por la contaminación lumínica.

En la noche del sábado, se dieron cita en el Parque Nacional Cajas más de 300 personas para observar la lluvia de estrellas Eta Acúaridas, evento que ocurre cada año entre el 21 de abril y el 20 de mayo.

Sin embargo, este año por una espesa neblina e intensa lluvia no se pudo ver el cielo y esto ocasionó una gran desilusión entre los jóvenes que habían llegado de varias zonas del país, como Guayaquil y Macas.

Carlos Crespo, aficionado a la astro-fotografía, vino con sus amigos “en una excursión desde Guayaquil en dos furgonetas, con el deseo de ver por primera vez una lluvia de estrellas”.

Sabían que las condiciones meteorológicas no eran las óptimas, pero tenían la esperanza de que se iba a despejar el cielo. “Estamos esperando. Dicen que a las cuatro de la mañana se podrá ver algo, tenemos esperanza; no importa el frío, estamos bien equipados, es una buena ocasión para ver algo novedoso”, comenta una de sus amigas mientras apunta con el celular al cielo. Ella descargó la aplicación Star Walk 2 para poder detectar la constelación del Acuario, zona en la que se supone que se debía de ver la intensidad de la lluvia de estrellas.

“Eta Acuáridas es famosa porque está compuesta de sobrantes del cometa Halley”, añadió Katherine Pérez, aficionada a la fotografía. Ella se sorprendió de la afluencia de gente en el sector Tres Cruces del Parque Nacional Cajas y mostró su preocupación en cuanto a la luz de los carros porque no había tanta oscuridad como para poder observar bien la actividad del cielo.

En cambio, Ruth Castro vino por “la pasión al universo. La lluvia de estrellas me llama mucho la atención. Ojalá se pueda ver algo”. Equipada con telescopio y cámara fotográfica, Castro esperaba ansiosa que se levante la neblina. A pesar de su deseo ferviente de observar el cielo, las condiciones climatológicas no lo permitieron.

Mario Llerena, investigador físico del Observatorio Astronómico de Quito, informó que en la madrugada del 6 al 7 de mayo “se tendrá el máximo de intensidad de la lluvia de meteoros conocida como Eta Acuáridas, provenientes del cometa Halley. Esta lluvia es la de mayor intensidad durante el segundo trimestre del año, con un máximo de 60 meteoros por hora durante el pico de actividad”.

El origen de esta lluvia está asociada al cometa Halley, que a su paso por las cercanías del sol desprende partículas metálicas que se desintegran al entrar a la atmósfera terrestre. “La lluvia recibe su nombre de Eta Acuáridas, puesto que dicho fenómeno es observable hacia la constelación de Acuario. El cometa Halley denominado oficialmente como 1P/Halley es un cometa grande y brillante que orbita alrededor del sol con un periodo promedio de 76 años. Su último paso por las cercanías de la Tierra fue en el año de 1986 y su próximo perihelio será en el año 2061”, añade el investigador.

La convocatoria a este evento se hizo a través de las redes sociales y aunque las condiciones meteorológicas no permitieron que se vea el cielo, no fue razón para que la gente no acuda. Entre música, baile y canelazo esperaron ansiosos que se despeje el cielo. (MIB) (I)

VíaEltiempo.com.ec
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