Recuerdo el grupo que la Escuela Víctor Emilia Estrada tenía para ser parte del arreglo, presentación de los diferentes actos que el establecimiento los realizaba a lo largo del año. Me refiero a Luis Noriega, Elena Llanos, Raquel Ulloa, Felipe Arévalo, Mario Jara, Pablo Buele, Libia Ramones, Telmo Correa y Nelson Placencia (+). Siempre estaba dirigido por la habilidad, la creatividad, y la inspiración de Nelson (+) y Luis, cuando Nelson (+) se marchó ,la Escuela lloro por la pérdida de tal distinguido maestro, fui testigo de todo el cariño, aprecio y tristeza que Gualaquiza lo rindió a Nelson (+). Hoy que está por cumplirse el 23 aniversario de su partida .
Msm Víctor W. Lituma L. (ExDirector de la Escuela Victor E. Estarada”
Mensajes escritos por su Hija Dayane ( Ex-Alumna de la Escuela Victor Emilio Estrada”)
Nelson Alejandro Placencia Morocho, nació un 29 de Marzo de 1959, dentro de una callada espera; octavo del hijo del matrimonio formado por el Sr. Daniel Placencia Sánchez (+) y la Sra. Zoila Morocho Ortega, creció en el seno de una Familia muy unida al calor del hogar y a las limitaciones de la época; desde niño sus Padres le ensenaron a cultivar valores como sencillez, honradez, sinceridad, la amistad: actitudes que le acompañaron en la práctica diaria de su vida personal y profesional.
Sus primero años de estudios lo realizo en la escuela Víctor Emilio Estirada, culmina la primaria en la escuela Pedro e Vergara.
Su inteligencia y dedicación hizo que fuera matriculado en el primer curso del colegio Rio Cenepa, y fue ahí en donde supo aprovechar al máximo todos aquello consejos que sus Padres le dieron, consolidándose como un alumno de grandes dotes académicos.
En el Colegio Benigno Malo de la ciudad de Cuenca estudia el Ciclo Diversificado, obtiene el Título de Bachiller en Humanidades Modernas en la Especialidad de Ciencias Sociales.
Terminada su meta fijada, por el servicio comunitario le permite trabajar por primera vez en la docencia en su antigua escuela Víctor Emilio Estrada, bajo la modalidad de contrato en calidad de Conserje, pero ejerciendo administrativamente el cargo de Profesor del Primer Grado.
Este lapso de tiempo fue importante y clave en su determinación del servicio docente, tal es así que su primer nombramiento como Profesor lo conduce a laborar en la Provincia de Zamora Chinchipe en el Sector Tundayme.
Fue el inicio de un largo camino de sueños, de alegrías, de sinsabores, de conquistas, de fracasos. Es así que ya en nuestra provincia, desempeña su tarea educativa en las Comunidades de Pueblo Pata, Boliche, El Rosario, el Bosco y Tucumbatza, Comunidades que fueron testigos de su valiosa labor y en donde hasta hoy es recordado con muestras de cariño y afecto. Con el transcurrir de los anos la Escuela Víctor Emilio Estrada, le abre nuevamente sus puertas en la cual labora hasta su fallecimiento.
Recordar la semblanza de Nelson, no es solamente evocar su trayectoria de un buen Maestro, es recordar además el talentoso artista, pues así lo demostraba sus pinturas y grabados en la conciencia colectiva de propios y extraños.
Su estilo era original, con temas salidos de su propia vida e inspiración, y gracias a ello pudo reconocer algunos reconocimientos y premios…
No podemos olvidar el Primer Puesto logrado en el Concurso Cantonal para la realización del Escudo Institucional organizado por la Escuela Marianita de Jesús; aquí Nelson (+) plasma su talento demostrando una significativa creatividad, esfuerzo y amor al arte.
Varias ocasiones fue requerido por personas e instituciones para pedirles que les haga los trabajos de pintura y dibujo, Nelson, fiel a su generosidad, humildad y amor al arte, siempre estuvo presto para satisfacer tales pedidos, pues a pesar de sus errores y defectos siempre primo en el sentido de amistad y las mejores muestras de convivencia comunitaria; lo importante, ser útil a los demás y la mano a un amigo.
En una ocasión Nelson (+) y sus dos hijos visitaron a la Virgen del Cisne, para dejarle un hermoso adorno que él lo realizo en un madero, como muestra de una profunda fe en la Madre del Salvador y la petición de protección divina para sí y los suyos.
Trabajar en maderos fue parte de su inclinación artística, tanto es así que varias veces sus Hijos le conseguían fragmentos de madera recogidos a las márgenes de los ríos, o en las orillas de un camino, a los que daba forma según como su pensamiento y noble alma le inspiraba.
Hoy en día los cuadros y pinturas que Nelson (+) realizo son recordados con nostalgia y admiración por sus amigos y personas que le apreciaban: son las memorias de un hombre sencillo que amo lo que tuvo en sus manos, que se entregó con pasión a la gran aventura de ser Maestro, que se confundió con el pobre y rico, que cultivo amistades y lucho por sus ideales, pero que sobre todo, tuvo el calor de sus amados hijos: Alex (abogado del Ecuador) y Dayana.
En esta sociedad tan difícil estancia, debemos decir que fue un gran Padre, porque en las cosas sencillas demostró cariño por los suyos y les enseno que lo más importante en la vida es compartir con los demás, cumplir con los sueños trazados, luchar contra todas las barreras y obstáculos que se presenten, en fin, trato de que sus Hijos siguieran todo lo positivo de el: para cuando no este, ellos puedan defenderse solos, pero siempre llevando en sus mentes a Dios y su memoria.
En el mes de Octubre, antes de iniciar el año lectivo, Nelson (+) tenía planeado renunciar en la Escuela Víctor Emilio Estrada, para así poder trabajar en el Jardín de Infantes Amanecer, intención que había nacido de una extraordinaria inclinación para trabajar con los más pequeños, seguramente que su alma todavía era infantil: talvez un adulto-niño.
Nelson estaba entusiasmado con esa idea, pero por esas cosas que tiene la vida, no pudo cumplir con ese sueño hermoso, ya que Dios se lo llevo a sus 34 años de edad, un10 Octubre de 1993. A pesar de su trágica muerte, hoy late en el recuerdo de los gualaquicenses sus pinceladas de arte, su labor atildada de Maestro, su espíritu bonachón, su sonrisa franca, su amistad sincera.
Seguramente muchos lo recordaran como el dibujante, otros como el amigo de los niños, otros como el Vichenso (seudónimo con el que firmaba sus pinturas y trabajos artísticos), en fin, de la manera como se lo recuerda importa poco, lo que más importa es que su paso por este mundo, dejo una profunda huella que hoy la valoramos y la guardamos en lo más profundo de nuestro Corazón.
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