El bullying  es una de las enfermedades más contagiosas y peligrosas que se puede desarrollar en cualquier institución educativa”.

Así de grave es el acoso escolar para Alejandro Castro Santander, especialista en gestión de la convivencia social y escolar. El psicopedagogo institucional agregó que el acoso escolar “no solo deteriora la calidad de los productos educativos al perturbar el clima social de la escuela, sino que también distorsiona el correcto crecimiento personal y social de muchos estudiantes”.

Castro Santander será el orador principal de la Segunda Jornada Anual Bullying: Violencia Invisible, que tendrá lugar el viernes 30 de noviembre en el Hotel Embassy Suites de Isla Verde. Previo a su participación en el evento, el experto respondió preguntas de  El Nuevo Día Educador.

¿Por qué se refiere al acoso escolar como “la violencia silenciosa”?

Escuchar a los estudiantes nos mostró que las formas de violencia más frecuentes, sobre todo en la pubertad y la adolescencia, no eran necesariamente las más visibles. Así, los alumnos denunciaban con insistencia que sufrían roturas o robos de sus pertenencias. También se referían, junto al insulto y la burla, a la calumnia, el rumor y la murmuración, formas de violencia muy difíciles de detectar por los adultos y que causan tanto o más daño que las formas directas de violencia. Si a esto agregamos que en algunos estudios casi el 40% de las víctimas expresan que no comunican lo que les está sucediendo, el hostigamiento continúa oculto, imposibilitando la ayuda que muchas veces se necesita con urgencia.

¿Cómo se relaciona el bullying  con el desarrollo  de los jóvenes?

Los victimarios pueden aprender y reforzar conductas violentas que luego utilizarán en la convivencia familiar y posteriormente en la vida de relación como adultos. También consideramos a muchos testigos, que al mantenerse al margen no desarrollarán  empatía y  asertividad o terminarán sintiéndose cobardes por no haber sido capaces de intervenir ante el abuso de ese compañero que está sufriendo.

¿Qué medidas preventivas han probado ser efectivas para mejorar la convivencia escolar?

La mejor prevención es reconocer que en cualquier institución formativa podemos encontrar hechos de indisciplina y violencia. A partir de eso, la escuela se organiza y debe actuar a partir de tres niveles de prevención:

a) Una prevención universal, primaria, dirigida a todos.  Con los alumnos, por ejemplo, a través de la educación emocional; con los docentes, a través de la capacitación para la correcta gestión del clima escolar; con todos, la construcción de las normas de convivencia institucionales.

b) Una prevención secundaria, dirigida a los alumnos que muestran indicadores relacionados con conductas disruptivas, transgresoras o violentas, como también aquellos que necesitan fortalecer su autoestima u otras habilidades sociales y de comunicación.

c) Una prevención terciaria, dirigida a los alumnos violentos y a las víctimas.

¿Qué deben saber los jóvenes acerca del acoso escolar?

Debemos ser capaces de comunicarles lo que hemos aprendido en  más de tres décadas sobre el bullying. Hacerles ver que la violencia es una conducta aprendida y que es más sencillo prevenirla que luego  controlarla o intentar su desaprendizaje. Que ellos hoy están practicando, en esa pequeña comunidad que es la escuela, las futuras conductas sociales y que de su correcto aprendizaje podremos vislumbrar una nueva ciudadanía.

¿Por qué es importante que los propios jóvenes sean parte de la solución al problema del bullying?

Los jóvenes necesitan ver el problema y asumir el desafío de modificarlo. En distintas oportunidades hemos visto cómo la sola intervención de los adultos solo complica más las cosas.

¿Qué pueden hacer los estudiantes para trabajar con este problema en sus escuelas?

Empezar por tener una palabra fuerte y distinta de la que presentan hoy los violentos y aquellos que con su silencio se convierten en cómplices. Recordar la denuncia de Martin Luther King: “Lo que me preocupa no es el grito de los malos, sino el silencio de los buenos”.

http://www.elnuevodia.com/contagiosoelbullying-1389181.html

 

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