La mayoría de productos naturales que consumimos a diario poseen propiedades antiinflamatorias y analgésicas que calman dolencias

Le duele la garganta? ¿Le duele el estómago? Si es así, vaya a su cocina y abra la puerta del refrigerador. Allí seguramente encontrará una infinidad de productos útiles para elaborar remedios caseros, de esos efectivos que preparaban las abuelitas.

Con un pedazo de pepinillo de ocho centímetros y una zanahoria de igual medida, por ejemplo, puede elaborar una bebida para eliminar de su cuerpo las toxinas acumuladas, producto del consumo de alimentos procesados, con colorantes y preservantes.

Paulina Paredes, profesora de los cursos de botica mágica en el Instituto Tecnológico Superior Los Andes de Estudios Sociales, recomienda consumir la bebida en ayunas durante nueve días consecutivos.

La fusión de la zanahoria y del pepinillo, además de eliminar las impurezas del cuerpo, lo llenará de vitamina C y fibra. Esta última mejora el tránsito intestinal, evitando el estreñimiento. Espere 30 minutos y desayune.

Un remedio para calmar el dolor de garganta, por ejemplo, se logra con la infusión de jengibre y unas gotitas de limón y miel de abeja. Y si quiere ahuyentar al virus de la gripe elabore un jarabe con cebolla paiteña, ajo y vino blanco.

Para reducir las molestias estomacales utilice un poco de manzanilla u orégano.

Daniel Paredes, expositor del taller uso y beneficios de plantas aromáticas en el Museo de la Ciudad, recomienda esperar a que hierva el agua para colocar la planta medicinal. Así conservará sus propiedades.

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